Arte para vivir
Por Jazmín Villegas
Cada día que pasa, los seres humanos nos sentimos muy presionados por la forma de vida que llevamos. Es difícil creer que un mundo tan sofisticado, hoy en día sea solo un vacío de cosas superficiales y sistemáticas. ¿Algún día te has levantado preguntándote quien eres? Y me refiero a la pregunta literal. Sería bueno reflexionar esta simple pregunta que seguramente tendrá una respuesta muy complicada, complicada porque cada persona tiene una precepción de la vida y de sí mismo según sus creencias y valores, así como sus experiencias y vivencias.
Considero que el ser humano se puede definir por sus pasiones y motivaciones personales; es decir, cada individuo debe tener ese algo que lo invite a soñar, a querer ser mejor cada día y a luchar por las cosas que desea alcanzar. Una pasión va mas allá de sentimientos e ideas, es amor a lo que te motiva. Existen distintas maneras de expresar tus pasiones y les quisiera compartir la mía. El baile es mi motivación de cada día, me ayuda a expresar lo que siento, lo que veo y lo que quiero decir. Cuando estoy en un salón y comienzo a bailar mi mente se aclara, mi cuerpo se relaja, es la sensación más hermosa que puedo experimentar. Si me siento frustrada, triste, alegre o enamorada, estoy segura que no habrá nada mejor para expresar mis sentimientos. Si pudiera bailar siempre, lo haría. Es tan sencillo estar en un salón de baile, escuchar a Mozart o demás virtuosos del mundo, y cuando llegan las notas más sensibles y finas, comenzar a bailar. Es simplemente mi pasión, mi arte, mi vida.

Es tan hermoso cuando puedes observar en las personas la alegría de vivir, de sentirte vivo haciendo lo que te gusta y expresándolo. Se dice que cada persona es dueño de sí mismo, pero muchas veces no lo sentimos así. Nos sentimos asfixiados por una civilización que avanza tan rápido que a veces pareciera va a explotar y todo saldrá volando.
Es tiempo de que cada uno de nosotros, niños, jóvenes y adultos encuentren su pasión, su motivo para vivir. Cualquier cosa o actividad que hagas con el corazón se convierte automáticamente en pasión y arte. No nos olvidemos de la sensibilidad, de todos aquellos sentimientos que nos hacen humanos.
Nunca dudes ni retengas lo que sientes, si te da miedo mostrarle al mundo quien eres, encuentra tu pasión y refléjalo por medio de ella, ya sea por el deporte, la pintura, la música, el baile. En pocas palabras, haz que tu vida trascienda y se convierta en arte. Nunca dudes de ti mismo.